Tu Hijo Odia las Matematicas? Asi Puedes Cambiar su Actitud
Ningun nino nace odiando las matematicas
Cuando un nino dice odio las matematicas, casi nunca habla de las matematicas. Habla de la sensacion que le dan: frustracion, verguenza, y una y otra vez la idea de que todos entienden menos el. Odiar las matematicas casi siempre es un resultado, no una causa. Y la buena noticia es que lo que se construyo se puede desarmar y volver a armar.
Por que ocurre
Normalmente hay una raiz entre tres. La primera, una laguna basica que nunca se cerro, por ejemplo una tabla de multiplicar floja, que hace que cada tema nuevo se sienta imposible. La segunda, una experiencia temprana de fracaso, un examen malo que se quedo pegado. La tercera, el ritmo: un nino que necesita un minuto extra para pensar y se siente lento al lado de la clase. En los tres casos el nino saca la misma conclusion equivocada: no estoy hecho para esto.
Empieza desde el punto fuerte
Este es el movimiento mas importante. Todo nino es bueno en algo dentro de las matematicas, aunque sea un solo tema. Si es fuerte en geometria pero batalla con la multiplicacion, no empieces por la multiplicacion. Refuerza primero el exito en geometria, deja que sienta que puede, y solo entonces acercate a la multiplicacion, incluso a traves de figuras: cuantos cuadrados hay en una fila. La confianza se construye con exitos, no con una pelea de frente contra la dificultad.
Cambia el lenguaje
Hay una diferencia enorme entre soy malo para esto y todavia no he aprendido esto. La primera frase cierra una puerta; la segunda la deja abierta. Atrapate a ti y a tu hijo cuando se escape la primera frase, y reemplazala. Parece poca cosa, pero con el tiempo cambia toda la relacion con la materia.
Cuida tu propia ansiedad
No es agradable de oir, pero muchas veces el nino hereda su actitud hacia las matematicas de un padre. Si suspiras y dices yo tampoco entendi nunca las matematicas, el nino escucha que esta bien rendirse. Pon atencion a tu tono cerca de la tarea, a las palabras, incluso a tu expresion. No tienes que amar las matematicas, pero conviene transmitir que es algo que se puede aprender, no un destino fijo.
El error que profundiza el rechazo
Un padre ve la dificultad y aumenta la dosis de practica: mas hojas, mas horas. Pero si el nino ya las odia, mas practica solo fortalece el odio. En lugar de eso, baja la cantidad y mejora la experiencia: menos ejercicios, mas exitos pequenos, mas juego. Por ejemplo, cambia dos hojas de la noche por una hoja corta mas un juego.
Preguntas que hacen los padres
¿Cuanto tarda en cambiar una actitud? No hay numero magico, pero si cambias la experiencia, la mayoria de los ninos empieza a ablandarse en unas semanas. La paciencia aqui es la mitad del trabajo.
¿Mi hijo dice que nunca le servira en la vida, que le respondo? En lugar de discutir, muestrale las matematicas dentro de algo que le importe: futbol, videojuegos, su dinero. Cuando se conecta con su mundo, el argumento se cae solo.
¿Por donde empezamos? Por un tema en el que sea fuerte, para construir confianza. Puedes abrir con el generador de geometria o con los juegos matematicos, y solo despues acercarte al tema dificil.